Elige el alcance adecuado
Abre los detalles de la ejecución y localiza el primer paso fallido, sus entradas y el error. Los pasos anteriores quizá se completaron correctamente, por lo que reiniciar todo puede repetir acciones ya realizadas. Si se permite reintentar un paso, comprueba antes que sus entradas sigan disponibles.
Algunas operaciones no son seguras para repetir automáticamente. Un correo, un cargo o un registro nuevo puede producir un segundo efecto aunque la primera solicitud agotara el tiempo antes de mostrar el resultado. Comprueba el sistema de destino antes de volver a ejecutar esa acción.
Haz que los reintentos sean más seguros
Cuando sea posible, usa un identificador estable o una consulta previa para que el reintento reconozca un registro existente. Coloca las acciones externas al final del flujo y valida antes sus entradas. Así reduces el riesgo de repetir una acción por un error posterior.
Después del reintento, revisa la nueva ejecución por separado y confirma los resultados posteriores. Anota el identificador original y el paso repetido. Si vuelve a fallar, corrige la causa en lugar de iniciar ejecuciones sucesivas que puedan crear duplicados u ocultar el error útil.