Empieza con el conjunto mínimo útil
Al crear un agente, proporciona las herramientas que necesita en vez de habilitar automáticamente todas las disponibles. Una tarea de investigación puede requerir búsqueda y recuperación de páginas, mientras que otra con archivos locales puede necesitar operaciones de archivos. Quita las capacidades que no guarden relación con el resultado solicitado.
Elegir herramientas no sustituye los controles de permisos. Según el entorno y el modo configurado, una herramienta puede estar disponible y aun así pedir aprobación antes de una acción sensible. Revisa tanto la lista declarada como el comportamiento de aprobación cuando el agente pueda modificar archivos, contactar servicios o realizar acciones importantes.
Revisa el alcance cuando cambie la tarea
Si después pides al agente que haga algo fuera de su propósito inicial, comprueba si tiene la herramienta apropiada y si añadirla está justificado. No amplíes sus capacidades solo para evitar un pequeño cambio de configuración; una lista explícita y acotada facilita comprender su alcance.
Para diagnosticar problemas, compara las herramientas configuradas con la acción que intentó realizar. La falta de una herramienta puede explicar por qué no pudo completar un paso; una herramienta inesperada puede indicar que conviene acotar la solicitud o la definición del agente. Actualiza la lista deliberadamente y revisa las acciones de la siguiente ejecución.