Planifica el cambio de carpeta
Elige un destino claro antes de mover archivos y comprueba si ya existe una carpeta con ese nombre. Usa nombres que describan el proyecto o la fase del trabajo, no etiquetas temporales difíciles de interpretar después. Si vas a reorganizar muchos archivos, empieza con un grupo representativo y confirma las rutas resultantes.
Mover un archivo cambia su ubicación, pero no lo hace accesible desde otros dispositivos. Usa el dispositivo y la sesión que pueden acceder a los archivos originales; no des por hecho que una carpeta visible en una sesión aparecerá automáticamente en otra.
Revisa antes de mover o eliminar
Solicita un listado de la carpeta para comprobar la estructura actual. Antes de mover varios elementos, compara los nombres de origen y destino y confirma que los archivos seleccionados pertenecen al mismo grupo. Antes de eliminar una carpeta, comprueba que no contiene algo necesario: una ruta aparentemente temporal puede guardar una entrega importante.
Si el modo de permisos solicita aprobación, lee las rutas y la operación propuesta antes de confirmar. Mantén una convención sencilla para las tareas repetidas y revisa el listado final después del cambio. Así la organización local queda clara sin ampliar el acceso más allá del dispositivo en uso.