Usa la búsqueda para localizar fuentes
Empieza con una consulta concreta y revisa los títulos, las direcciones y las descripciones breves. Busca una fuente que responda a la pregunta y comprueba su editor y fecha cuando sean relevantes. Los resultados apuntan a páginas, pero no demuestran que todas sus afirmaciones sean actuales o fiables.
Elige uno o varios resultados para investigar, en lugar de abrir todos. Si la pregunta depende de una versión, región o fecha de una política, incluye ese contexto en la búsqueda y verifícalo en la página. Así mantienes la investigación enfocada y puedes asociar cada fuente con la afirmación que respalda.
Abre la página y evalúa las pruebas
Abre una página concreta cuando necesites su texto o contexto para analizarla. Comprueba que sea la fuente prevista, que incluya la sección pertinente y que la fecha de publicación o actualización encaje con la pregunta. Una página accesible aún puede estar desactualizada, incompleta o no corresponder al resultado esperado.
Al usar esa información, distingue lo que afirma la fuente de tu interpretación. Si una afirmación es importante, compárala con otra fuente autorizada o abre la referencia original. La búsqueda indica dónde mirar y abrir permite leer más de cerca, pero ninguna de las dos acciones sustituye la evaluación de la calidad de la fuente.