Inspecciona cada paso de herramienta
Abre los pasos registrados de la ejecución y localiza cada acción de herramienta. Comprueba qué herramienta se invocó, qué entrada recibió, cuál fue el resumen de su actividad y si se registró algún error. Cuando haya metadatos del resultado, inspecciónalos también, por ejemplo la página o recurso obtenido. Así tendrás una secuencia concreta que comparar con la tarea asignada.
Un resumen breve no es una auditoría completa de todos los efectos. Una herramienta puede indicar que se envió una solicitud o se escribió un archivo sin demostrar que el destinatario la procesó o que el archivo contiene lo esperado. Comprueba los resultados importantes en su destino, sobre todo si afectan a un cliente, un sistema activo o datos compartidos.
Usa el historial para decidir el siguiente paso
Si falla un paso, compara sus entradas con el error y comprueba si los pasos anteriores ya hicieron cambios. Corrige el problema concreto antes de pedir al agente que repita el trabajo. Si el paso tuvo éxito, pero la respuesta final omite un detalle solicitado, revisa el resultado registrado y pide explícitamente la verificación que falta.
En tareas recurrentes con agentes, conserva suficiente contexto para entender lo ocurrido sin exponer datos sensibles innecesarios. Un registro claro de entradas, acciones y resultados facilita el diagnóstico y permite distinguir la interpretación del agente de la respuesta real de la herramienta.