Elige un alcance reducido
Revisa los permisos solicitados y vincula cada uno con un requisito concreto. Evita acceso amplio de escritura, administración o a todos los recursos solo porque simplifique la configuración.
Separa credenciales por entorno y propósito cuando sea posible. Así limitas el efecto de una filtración o uso indebido y puedes identificar qué integración revisar.
Revisa y renueva el acceso
Prueba operaciones representativas y confirma que se deniegan acciones innecesarias. Registra responsable, propósito, permisos concedidos y fechas de vencimiento o renovación.
Revisa permisos si cambia el flujo o se retira la integración. Revoca pronto el acceso no usado y rota credenciales tras una posible exposición siguiendo el proceso del servicio.