El contenido contiene los datos del archivo
El cuerpo del objeto guarda la carga real de texto o binaria. Para cargas binarias, conserva los bytes originales mediante la codificación admitida; para texto, usa el campo previsto por la interfaz de almacenamiento.
Los metadatos acompañan al objeto y pueden servir para vistas previas, descargas, indexación o lógica de la aplicación. Algunos ejemplos son el tipo de medio y etiquetas propias, según las funciones del servicio.
Mantén las descripciones precisas y seguras
Establece el tipo de contenido según el formato real, no solo por el nombre del archivo. Una discrepancia puede hacer que navegadores o sistemas posteriores manejen mal bytes válidos; la falta de metadatos dificulta la búsqueda.
No incluyas secretos ni datos personales en metadatos que puedan mostrarse en listados o API. Al reemplazar un objeto, verifica contenido y metadatos y confirma que la aplicación apunta a la clave prevista.