Elige la representación adecuada para los datos
Base64 representa bytes como texto para transportarlos; no es cifrado ni hace privado el objeto. Proporciona la carga codificada en el formato esperado por la herramienta. No añadas un prefijo data URL salvo que la documentación lo pida y evita codificar dos veces.
Para archivos binarios, conserva los bytes originales al codificar y verifica el objeto descargándolo y comparando su tipo o suma de comprobación si está disponible. Un Base64 truncado puede parecer texto y producir un archivo inútil. Ten en cuenta los límites de tamaño.
Configura cuidadosamente los metadatos y el acceso
El tipo de contenido indica cómo interpretar el objeto, por ejemplo como imagen o PDF. Un tipo incorrecto puede afectar a la vista previa o a los sistemas posteriores aunque los bytes estén bien. Usa el tipo MIME estándar y verifica el objeto.
La codificación no cambia quién puede leer el objeto. Aplica la política de acceso prevista, no guardes secretos en almacenamiento público y elige una clave que no revele datos personales. Si falla la carga, revisa el tamaño codificado y los permisos del destino.