Excluye primero la dirección
Añade al destinatario a una lista de supresión permanente para impedir que una importación o reintento lo incorpore de nuevo. Conserva solo los datos necesarios para respetar la exclusión y consulta esa lista desde todos los sistemas de envío.
No contactes a la persona para pedirle que retire la queja. Si decide suscribirse otra vez, utiliza un proceso explícito que registre cuándo y cómo otorgó su consentimiento.
Investiga el patrón
Revisa el asunto, la identidad del remitente, el contenido, la segmentación y el origen del registro. Compara las quejas entre segmentos: una concentración puede revelar consentimiento antiguo, expectativas confusas o una baja que no funciona.
Documenta la corrección y observa el siguiente envío bien segmentado. Si continúan las quejas, pausa la campaña o el origen afectado y verifica la autenticación, la calidad de la lista y la gestión de preferencias antes de reanudar.