Mantén acotado el reenvío
El reenvío envía una copia de cada mensaje a los destinos configurados. Añade solo las direcciones que necesiten recibir el correo y elimina las que ya no deban gestionarlo. Una lista pequeña reduce copias innecesarias y limita dónde se entrega el contenido.
El máximo de cinco se aplica a la lista de reenvío configurada. No limita cuántas personas pueden escribir al buzón ni determina su capacidad. Si un equipo necesita distribuir mensajes a más personas, considera una lista de correo o servicio compartido creado para ello, con sus propios miembros y controles de acceso.
Revisa privacidad y entrega
Cualquier destinatario de una copia reenviada puede leer el mensaje y sus adjuntos. Antes de añadir un destino, confirma que esté bien escrito, pertenezca al destinatario previsto y tenga permiso para recibir el contenido del buzón. Esto es especialmente importante para facturas, avisos de cuenta e información personal.
Si ya no necesitas el reenvío, vacía la lista de destinos para dejar de enviar copias. Prueba los cambios con un mensaje no confidencial y confirma la recepción en la dirección prevista. El reenvío es una regla de entrega: no mueve el mensaje original ni sustituye la conservación o las carpetas del buzón.