Asigna direcciones a funciones
Puedes publicar una dirección para ventas, otra para soporte y otra para facturación, y hacer que todas lleguen al buzón de la persona responsable. Así, la dirección que ve quien escribe refleja el propósito de la conversación sin necesitar un buzón distinto para cada función.
Decide qué buzón recibirá cada alias antes de publicarlo. Mantén la escritura coherente en la web y en tus materiales, y evita nombres que puedan confundirse con otra persona o equipo. Un alias cambia la dirección de entrega; no crea una bandeja independiente ni un historial propio.
Comprueba el destino y la identidad de respuesta
Cuando llega un mensaje a través de un alias, verifica qué buzón lo recibe y cómo aparecerán las respuestas. La dirección utilizada por quien escribe y la que aparece al responder pueden variar según el cliente de correo y su configuración. Prueba el flujo completo antes de usar el alias para atender a clientes.
Si más adelante eliminas o rediriges un alias, actualiza las páginas públicas y los contactos guardados que lo utilicen. Comprueba que no exista ya una dirección igual antes de añadir otra. Un listado breve con cada alias, su finalidad y su destino facilita la gestión a medida que añades vías de contacto.