Elige cómo debe funcionar la dirección
Crea un buzón cuando una persona o equipo necesite un espacio dedicado para leer y gestionar mensajes. Según los ajustes disponibles, puede ofrecer una identidad estable para iniciar sesión y responder. Una dirección compartida también requiere reglas claras de propiedad y acceso.
Usa el reenvío cuando una dirección deba entregar mensajes en un buzón existente sin crear otro espacio que administrar. Confirma el destino y decide si se conserva una copia en la dirección original. El reenvío es una regla de enrutamiento y quizá no incluya inicio de sesión ni bandeja propia.
Prueba la entrega y las respuestas
Envía un mensaje desde una cuenta externa y confirma qué destino lo recibe. Revisa spam, filtros y la dirección de destino si no aparece. Una prueba desde el mismo dominio quizá no represente cómo se procesa el correo externo.
Decide cómo aparecerán las respuestas antes de publicar la dirección. El reenvío no hace que salgan automáticamente desde esa dirección. Si deben enviar con esa identidad, confirma que existe un buzón o configuración autorizada y prueba el remitente visible.