Inspecciona el arranque y los criterios de salud
Revisa registros de inicio, puerto de escucha y primera solicitud de salud. Confirma que el servicio escucha en el host y puerto requeridos por la plataforma, no solo en una interfaz local o valor de desarrollo.
Comprueba si el endpoint responde antes de que la aplicación esté lista y si depende de servicios opcionales. Un control de vida indica que el proceso puede continuar; uno de disponibilidad puede incluir dependencias necesarias para atender tráfico.
Corrige la causa y verifica la recuperación
Valida variables y secretos de ejecución sin imprimir valores y comprueba conexiones desde el entorno desplegado. Una compilación local no confirma credenciales ni rutas de producción.
Ajusta el periodo de gracia según el inicio observado, no para ocultar un bloqueo. Tras corregir, confirma el control en un despliegue nuevo y que fallos reales retiren la instancia.