Detén primero el trabajo nuevo
Al recibir la señal, marca la instancia como no disponible para drenar tráfico y deja de aceptar solicitudes o trabajos. El orden depende de las señales y el enrutamiento de la plataforma; confirma su comportamiento real.
Fija un plazo máximo de drenaje inferior al de terminación forzada. Si el trabajo puede superarlo, persiste el progreso o permite reanudarlo de forma segura en lugar de asumir que el proceso seguirá activo.
Cierra recursos y verifica
Tras drenar el trabajo o alcanzar el plazo, cierra pools de base de datos, consumidores de mensajes y otros recursos con sus métodos admitidos. Gestiona señales repetidas e inicialización parcial sin bloquearte indefinidamente.
Prueba un despliegue o reinicio controlado con tráfico representativo. Mide solicitudes interrumpidas, trabajos pendientes y duración del apagado; ajusta disponibilidad y límites según el comportamiento observado.