Usa alias en el nombre adecuado
Comprueba si el host ya tiene A, AAAA, MX, TXT u otros registros antes de añadir CNAME. Si son necesarios, usa otro nombre o una función compatible de aplanamiento, sabiendo que no equivale al mismo comportamiento DNS.
El destino debe ser un nombre de host, no una IP, y las cadenas de alias complican la resolución. Revisa la guía del proveedor para el dominio raíz, pues las implementaciones difieren.
Verifica las respuestas resultantes
Consulta la zona autoritativa y varios resolvedores recursivos tras el cambio. Confirma que el alias resuelve al destino previsto y que siguen disponibles los registros relacionados necesarios.
Documenta el motivo del alias y quién administra el destino. Antes de cambiarlo, comprueba el efecto en certificados, enrutamiento de la aplicación e integraciones.