Elige el origen y el destino
Decide si quieres que los visitantes pasen de `www.example.com` a `example.com` o al revés, y mantén esa decisión en tus enlaces y materiales públicos. Confirma el protocolo y el comportamiento de la ruta, incluido si debe conservarse una ruta final. Una regla imprecisa puede enviar a una página inesperada o crear un bucle.
Comprueba que exista el nombre de host de origen y que el tráfico pueda llegar al servicio que aplica la regla. Una regla no puede actuar sobre solicitudes que no recibe. Si el host ya tiene registros DNS u otro servicio asociado, revisa esa configuración antes de cambiarla para no interrumpir tráfico ajeno.
Prueba la redirección sin crear un bucle
Después de guardar la regla, abre la dirección de origen en una ventana privada y sigue el destino. Prueba la página principal y una ruta con parámetros si el sitio los utiliza. Confirma que la URL final sea la preferida y que no alterne entre los dos nombres de host.
Si la redirección no se aplica, separa las comprobaciones: revisa el destino, confirma que el host de origen esté activo y comprueba la configuración DNS o de tráfico necesaria. Cambia un elemento cada vez. Mantener un nombre de host canónico claro evita enlaces duplicados y ayuda a los visitantes a reconocer la dirección correcta.