Ordena los servidores de correo previstos
Publica nombres y preferencias correctos para servicios principal y alternativo, y confirma que cada destino tenga registros de dirección. La preferencia no garantiza que el emisor use el respaldo ante todo fallo.
No apuntes un MX a un alias si las reglas DNS aplicables lo prohíben. Revisa las instrucciones del proveedor y valida respuestas autoritativas antes de cambiar el flujo activo.
Prueba y supervisa la entrega
Consulta el conjunto MX y verifica que cada destino resuelva y acepte correo. Durante una migración, coordina los enrutamientos antiguo y nuevo para evitar que los mensajes se dividan de forma imprevisible.
Vigila informes y colas tras el cambio. Si hay rechazos o retrasos, examina el diagnóstico del emisor y los registros del destinatario en vez de culpar solo a la prioridad.