Mide y comprende el retraso
Usa métricas o registros de replicación para observar el retraso y su unidad: tiempo, posición del log u otro valor propio del motor. Correlaciona aumentos sostenidos con volumen de escritura, transacciones largas o presión de recursos.
Tras un cambio del usuario, lee del primario o espera a que la réplica aplique la posición de confirmación correspondiente si la base ofrece esa capacidad. Mantén lecturas ordinarias en réplicas cuando la consistencia eventual sea aceptable.
Establece una política de consistencia
Documenta qué pantallas, flujos o trabajos necesitan lectura tras escritura y cuáles toleran demora. Evita pausas arbitrarias; añaden latencia sin demostrar que la réplica se actualizó.
Alerta si el retraso supera la tolerancia y define una alternativa. Prueba reinicio, recuperación y failover para que lecturas obsoletas no provoquen acciones destructivas.