Define las expectativas de recuperación
Documenta cuántos datos recientes se pueden perder y cuánto debe tardar la recuperación. Estos límites guían frecuencia y retención. Elige una copia representativa, restáurala fuera de producción y mide el tiempo.
Confirma que los datos coinciden con lo esperado por la aplicación. Que la base de datos inicie no demuestra que los usuarios puedan trabajar.
Verifica y mejora el procedimiento
Comprueba autenticación, lecturas y escrituras clave, índices y tareas en segundo plano. Registra fallos e identifica si se deben a instrucciones obsoletas, credenciales faltantes, restricciones de red o cambios incompatibles.
Asigna responsables a las correcciones y repite tras cambios importantes. Mantén el procedimiento accesible al equipo de respuesta y actualiza la duración medida cada vez que cambie.