Clasifica por finalidad
Agrupa los registros según su función y sensibilidad: cuentas activas, eventos operativos, registros financieros y archivos de usuarios. Cada clase puede requerir controles de acceso, plazos y reglas de eliminación diferentes.
Determina qué registros necesita el producto para funcionar cada día y cuáles se conservan solo para informes, disputas o cumplimiento. Así evitas asumir que cada fila histórica tiene el mismo valor.
Automatiza el ciclo de vida
Define expresamente los umbrales de archivo y las fechas de eliminación. Usa trabajos programados o funciones de ciclo de vida, y haz que las operaciones sean idempotentes para que los reintentos no dupliquen ni omitan registros.
Documenta y prueba la restauración. Borrar el origen antes de confirmar que el archivo es legible, completo y está protegido puede convertir el ahorro en una pérdida permanente.