Mide esperas y uso de conexiones
Compara conexiones activas, inactivas y en espera con volumen y latencia de solicitudes en el mismo periodo. Si es posible, separa por instancia o carga para detectar un proceso que retiene conexiones demasiado tiempo.
Examina la duración de consultas y los límites transaccionales. Una transacción que incluye llamadas de red u otro procesamiento puede mantener la conexión mucho más tiempo que el trabajo de base de datos; asegúrate de liberarla en éxito, error y cancelación.
Ajusta la capacidad con cuidado
Tras localizar el cuello de botella, ajusta conjuntamente los límites del grupo y de la base según la concurrencia observada y la capacidad segura. Revisa memoria, CPU, latencia y colas con carga representativa.
Configura alertas para esperas sostenidas y agotamiento de conexiones, y documenta la respuesta. Si coincide con un despliegue o cambio de tráfico, compara con la versión anterior antes de elevar límites.