Prepara un informe útil del incidente
Indica el servicio o flujo afectado, qué esperabas, qué ocurrió y si afecta a una persona o a varias. Añade una hora aproximada de inicio y los cambios recientes pertinentes. Estos datos ayudan a distinguir una regresión reciente de un comportamiento anterior sin que el agente tenga que adivinar el alcance.
Comparte solo las pruebas necesarias, como un error censurado o un fragmento breve de registro. Elimina contraseñas, tokens, datos privados de clientes y líneas irrelevantes. Si debe revisar código o ajustes, señala el repositorio o el área concreta.
Define límites y el informe esperado
Aclara si el agente solo debe investigar, proponer una solución o preparar un cambio para revisión. Enumera acciones prohibidas, como desplegar, borrar datos o contactar clientes. Así el diagnóstico no se mezcla con operaciones que podrían afectar a usuarios.
Pide que separe hechos confirmados, causas probables y preguntas abiertas, con pruebas para cada conclusión y algunas comprobaciones seguras. Antes de aplicar una solución, revisa sus supuestos y pruébala en un entorno adecuado.