Empieza por el resultado
Indica qué se completó y dónde encontrar el artefacto o cambio. Explica una decisión solo si afecta el comportamiento, la compatibilidad o una elección que el usuario quizá quiera revisar.
Separa resultados confirmados, suposiciones y áreas no comprobadas. Una compilación exitosa demuestra compilación y generación, pero no que se revisara manualmente cada recorrido.
Aclara el seguimiento
Menciona cualquier acción restante, como configurar un valor de entorno o elegir una alternativa. No pidas repetir pasos ya completados.
Ajusta el resumen al trabajo y enlaza los archivos o secciones útiles para verificarlo. Evita un registro exhaustivo de actividad si bastan el resultado y una limitación pertinente.