Compara los cambios con el resultado pedido
Empieza por los archivos, registros o páginas que el agente afirma haber cambiado. Confirma que cada cambio cumple el comportamiento solicitado, respeta el diseño existente y no afecta áreas ajenas. Revisa nombres, enlaces, traducciones y casos límite relevantes.
Si se modifican recursos externos, verifica el resultado en el propio servicio, no solo en el informe. Para código, inspecciona el diff y la salida generada; para mensajes o configuración, confirma la versión guardada y su destino.
Resuelve las carencias antes de darlo por terminado
Si falta un requisito, señala la carencia concreta y continúa desde el trabajo actual en lugar de pedir una reescritura general. Solicita pruebas cuando una afirmación dependa de una compilación, ruta o comportamiento de ejecución y revisa la salida pertinente.
Ajusta la revisión al impacto: un cambio de texto requiere leerlo, mientras que un cambio de permisos o una eliminación exige comprobar con cuidado el objetivo y el efecto. Anota las concesiones aceptadas para dar contexto a futuras ediciones.