Define el resultado final y puntos de control útiles
Describe el entregable de forma observable: qué páginas, archivos o registros deben existir y qué condiciones deben cumplirse. Separa lo obligatorio de las mejoras opcionales para que el pulido no retrase el resultado esencial.
En trabajos que abarcan varias áreas, fija hitos naturales como inventario, implementación y revisión. Cada hito debe confirmar un artefacto o una decisión real, no limitarse a indicar que ha pasado tiempo.
Conserva un contexto duradero y revisable
Pide notas concisas sobre decisiones, supuestos, tareas terminadas y preguntas abiertas. Así se puede reanudar tras una interrupción sin tomar un plan anterior como prueba de que el cambio ya se realizó.
En cada hito, compara el resultado con la petición original y busca omisiones. Si cambia el alcance, actualiza explícitamente el objetivo; de lo contrario, el agente puede ampliar tareas cercanas mientras el entregable principal sigue incompleto.