Compara las fuentes con su contexto
Comprueba si un archivo es generado, archivado, traducido o un borrador; esos detalles pueden explicar la diferencia. Anota los campos o afirmaciones exactos que chocan y dónde aparecen.
Prefiere una jerarquía documentada, como la configuración actual frente a un ejemplo o un esquema mantenido frente a un informe copiado. El orden o formato del archivo no demuestra autoridad por sí solo.
Resuelve y conserva la decisión
Si el conflicto importa y no existe una regla de precedencia, plantea una pregunta concreta con alternativas y efectos probables. El trabajo independiente puede continuar mientras esperas respuesta.
Al resolverlo, actualiza la fuente canónica y las copias dependientes pertinentes. Registra qué se eligió y por qué para evitar que vuelva el dato obsoleto.